¿LA FIBRA ESTÁ DE MODA? EMPECEMOS POR ALGUNAS RECOMENDACIONES.

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¿LA FIBRA ESTÁ DE MODA? EMPECEMOS POR ALGUNAS RECOMENDACIONES.

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¿La fibra es una moda que llegó para quedarse?    

Desde hace años hablamos de lo importante que es comer sano y, claro, era inevitable que la fibra entrara en la conversación. Si hablamos un poco de la “historia de la fibra” podríamos decir que años atrás no se resaltaba su importancia hasta que aparecieron todos sus estudios y posibles beneficios y entonces… ¡internet enloqueció!

Hoy en día, el tema de la fibra es algo cotidiano y sí, por esa razón podríamos considerarlo como una moda¡Pero no! La fibra NO está de moda: es necesaria. Aquí algunos de sus beneficios para incluirla en tu dieta.

¿Qué es la fibra…en serio?

Empecemos por lo básico: La principal característica de la fibra es que no se digiere: esto significa que no es un nutriente, sin embargo, algunos tipos de fibra pueden ser utilizados en la microbiota intestinal.

La fibra se encuentra en las plantas y al consumirla puede ayudarnos al adecuado funcionamiento gastrointestinal. En resumen, puede servir como alimento para nuestra microbiota y es la encargada de hacer que todo se mueva bien.

Hay dos tipos de fibra

La fibra soluble:

es aquella que puede disolverse en el agua y es capaz de formar geles viscosos. La encuentras en alimentos como la avena, la zanahoria, las manzanas o las legumbres como los fríjoles o las lentejas.

Algunas fibras solubles se han asociado con la disminución del colesterol en la sangre y por eso podemos decir que generan un beneficio para la salud.

Hay dos tipos de fibra

La fibra insoluble:

 

es aquella que ayuda a estimular el movimiento de los alimentos acelerando el tránsito intestinal y por eso… ¡ puede ayudar a evitar el estreñimiento!

Puedes encontrar este tipo de fibra en los granos enteros como el trigo, repollo, apio, coliflor, en la piel de frutas y verduras, entre otros.

Si bien el consumo de fibra hace parte de una alimentación saludable, es importante entender las diferencias que hay entre la fibra soluble e insoluble, porque cada una tiene efectos diferentes y pueden servirte–o no– dependiendo de tu estado de salud actual. 

¿Y entonces cómo puedo incluirla en mi dieta?

 

Gradualmente. Si bien aún no hay cálculos exactos sobre el aporte diario que debes incluir en tu dieta, se estima que entre 20-30/g por día puede ser suficiente para tu cuerpo. Y puedes encontrar la fibra en todo tipo de alimentos como el pan integral, los cereales, las leguminosas,  los frutos secos y las frutas y verduras.

Sí, es necesario incluir diariamente la fibra en tu dieta, pero si no estás acostumbrado a consumirla, empieza gradualmente y teniendo en cuenta que, al principio, puedes sufrir de dolores abdominales y sensación de hinchazón mientras tu cuerpo se acostumbra. Recuerda que el consumo de fibra debe estar acompañado de una buena hidratación, para poder disfrutar de todos sus beneficios y evitar molestias adicionales.

Finalmente, queremos invitarte a que añadas más fibra a tu alimentación y empieces a utilizarla ya sea para mejorar tu tránsito intestinal, controlar tus niveles de colesterol en la sangre o simplemente tener una alimentación más consciente. Puede ser tan fácil como empezar a consumir más seguido los alimentos de los que te hablamos… ¡Todo siempre en equilibrio!

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